“El estado de tu vida no es más que el reflejo del estado de tu mente” Wayne Dyer.

¿Te has parado a pensar que tal está tu autoestima? ¿Das por hecho que está bien? ¿Te autocompadeces? ¿Te comparas con los demás? ¿En apariencia muestras que todo está bien pero te sientes triste o infeliz? ¿Te sientes inferior a los demás o menos valorado?

Reconozco por mi experiencia que son preguntas que no nos hacemos habitualmente, que en nuestro día a día metemos en un cajón todos estas emociones y pensamientos negativos para intentar aparentar que todo está bien y que somos capaces de llevar nuestra vida laboral y familiar sin problema alguno. Pero a veces “lo petas” y estallas. No puedes más!!!

¿Que es la autoestima?

La autestima es la actitud, valoración y aceptación de uno mismo. Tener confianza en tus posibilidades, seguridad de encajar en un grupo, respetar tus necesidades y valores. En definitiva amarte a ti misma.

Nuestras experiencias vitales, en la infancia, el cariño que recibimos de nuestros padres, profesores, compañeros de colegio, instituto, nuestras primeras experiencias amorosas, amigos… Todo conforma poco a poco nuestra autoestima, pero no todo depende de tu entorno, también tu puedes influir para potenciar tu autoestima y fortalecerla para afrontar las dificultades y problemas.

¿Te has parado a pensar, solo por un momento, cómo te hablas a ti mismo?

Por desgracia a la mayoría no nos enseñan a querernos y respetarnos, y muchos vivimos con obstáculos internos, a raíz de una autoestima baja.

Nuestros pensamientos negativos que se generan en nuestro inconsciente (subconsciente) son más del 50%, y de estos el 90% son los mismos pensamientos repetitivos que tenemos día tras día. En el subconsciente almacenamos todas nuestras vivencias, acciones y pensamientos propios.

Y sorpresa!!! nuestro consciente (intelecto) es manejado por el inconsciente en un 80-95%. Todo un reto para nuestro desarrollo personal y profesional.

Pensamientos como: no puedo, me cuesta, no lo hago bien, no consigo, me equivoco cada dos por tres, tengo que, no se me puede olvidar, corre más no te dará tiempo, he vuelto a llegar tarde, y para más inri, también recreas en tu mente un suceso pasado una y otra vez… estos pensamientos negativos y ordenes que nos damos constantemente son algunos de los ejemplos de nuestra rutina y que nos crean malestar, inseguridad y baja autoestima.

Toma conciencia verbal y hablate de forma positiva:

Aceptar que no somos perfectos, que todos somos y aportamos cosas diferentes, no nos comparemos no somos ni mejor ni peor que nadie (sea quien sea), todos tenemos los mismos problemas independientemente de las apariencias, que tengo mi propio camino, mis propias necesidades y mi forma de ser. Pero todos, absolutamente todos, somos seres únicos y maravillosos.

Con la falta de autoestima, encontramos 2 tipos de problemas

Problemas de seguridad y Problemas de calidad.

1- Problemas de seguridad: Procrastinación, baja autoestima, depresión.

Estos problemas, y como se suele decir, está en tu mano acabar con ellos. Nos mantienen en la zona de confort, porque nos proporcionan beneficios inmediatos como comer compulsivamente, fumar, beber, ver la tele, etc. También es un problema de seguridad la depresión y la baja autoestima. Estos problemas nos mantienen en una zona de confort por lo que si decides hoy mismo dejar de lamentarte, quejarte y estar triste, podrás cambiar y solucionar estos problemas.

Este tipo de problemas suelen esconder otros detrás más importantes y que son los que no nos atrevemos a resolver y enfrentar, son los problemas de calidad.

2- Problemas de calidad:  Es un problema vital, importante, y que nos va a permitir crecer y desarrollarnos para tener una vida mejor. Estos problemas afectan a nuestras relaciones, trabajo a nuestro desarrollo personal. En los problemas de calidad encontramos dos componentes, el crecimiento y el riesgo. Si queremos resolverlos obtendremos crecimiento personal pero sin olvidar que entraña un riesgo, es decir, el fracaso o miedo a fracasar, como por ejemplo: empezar o terminar una relación, dejar un trabajo, iniciar un proyecto, etc. Afrontar estos problemas nos sacaría de la zona de confort y de seguridad pero nos aportará calidad y seguridad. Así pues, tener miedo solo es el indicativo de lo que tienes que solucionar, este miedo es positivo, aceptalo y déjate guiar hacia donde te está indicando para cambiar tu vida.

La triada de la baja autoestima.

Este término es del gran motivador y coach internacional, Tony Robbins.

Según este autor las emociones las creamos en base a 3 factores: enfoque, lenguaje y fisiología. Es decir que somos nosotros mismos quienes de forma consciente o inconsciente influimos con nuestro pensamiento, lenguaje y cuerpo en la creación de una alta o baja autoestima.

  • Enfoque: Para crear una alta autoestima debes enfocarte en tus virtudes, en tus valores, tus cualidades positivas, en lo que sí tienes y no en lo que te falta o consideras defectos (por ejemplo pereza, miedos, inseguridad…) Tu enfoque debe llevarte a valorarte, apreciarte, respetarte tal como eres. Y eso no es ser egoísta: eso es amarse y respetarse.
  • Lenguaje: Cuida muchísimo tu lenguaje, como te hablas. Usa un lenguaje benevolente y positivo; si oyes una voz interior que te dice que no eres suficiente, trata de cambiar estas palabras por otras más positivas. Deja de decir en voz alta que tienes poca autoestima. El lenguaje que empleas crea tu realidad, cada frase que dices es un decreto que lanzas al universo y recibes aquello que decretas.
  • Fisiología: ¿Has observado a una persona con una buena autoestima?. ¿Cómo se mueve, cómo anda, cómo viste? ¿Se cuida físicamente, hace deporte? El deporte es clave para generar las endorfinas, nos hace sentir más fuertes, más valientes. Simplemente debemos hacer aquello que funciona, imitando las estrategias de personas de éxito si queremos llegar a sus resultados (según PNL).

 

En resumen: Las 7 claves para una autoestima sana son:

  1. – Acéptate tal y como eres, acepta lo que te gusta de ti y lo que no. No somos perfectos.
  2. – No te compares con otras personas. Todos somos únicos y diferentes.
  3. – No busques la aprobación de los demás por miedo al rechazo.
  4. – Encuentra tiempo para ti, no te pongas en el último lugar.
  5. – Aprende a perdonarte. Nos equivocamos y eso forma parte de la vida.
  6. – Háblate de una manera positiva y compasiva. Háblate con amor.
  7. – Se responsable de tu vida: eres libre de elegir como quieres vivir.

Con la baja autoestima buscas justificaciones para no hacer cosas que podrían mejorar tu vida, proscratinas, eres pasivo y no te atreves a cambiar. Esto te mantiene en tu zona de confort. Este es el momento para hacer un stop y replantearte tu vida y como la quieres vivir.

Por el contrario, una autoestima sana es esencial para actividades tales como hablar en público, entrevistas de trabajo, relaciones positivas con el entorno, hijos, pareja, conocer gente, hacer networking, defender mis derechos, expresar mis deseos e intenciones, ser uno mismo… vivir de forma libre, sin miedos, sin limitaciones externas ni internas, respetarnos y autorrealizarnos.

Y ahora que eres consciente de que tu autoestima depende de ti, tu tienes el poder, tu si te lo propones serás INVENCIBLE.